cogitationes privatae

29/04/08

Dos años después de las últimas

Me he ganado unos días de vacaciones.

Es cierto que no actualizo mucho ultimamente, como también lo es que he pasado más tiempo en la calle que delante del ordenador estas semanas, algo que -en cierto modo- quería. He aprendido a pelearme -un poco- con la calle, a hacer replanteos bajo la lluvia y aún así entenderme el croquis cuando llego a casa. He aprendido mucho de cosas de las que no sabía, y he comprobado que la mayoría de ellas funcionan porque casi siempre estamos "del lado de la seguridad". Cuando no es así es cuando salimos en las noticias.

Me he sentido sorprendida y decepcionada casi a partes iguales por esta ciudad de la que pretendía enamorarme y que no es más que la misma que dejé hace 8 meses, a ratos aún más provinciana y grasienta, exponencialmente más cara, con un paisaje y un paisanaje diferentes, un poco más grande y con metro. Pero la misma.

Debe ser que no importa a dónde vayas, sino "cómo" vayas.

Pues a eso vamos, a irnos un rato.


P.D.: Les dejo en manos de j_echarte, que está más inspirado (y localista :P) que yo, a ver si en mi ausencia nos sorprende con algo que no verse sobre su tema favorito (aka bisbalópolis).

Preservar la durabilidad... y la ignorancia

Decía Julio Cano Lasso que cuando alguien le echaba en cara que en España los arquitectos eran malos, no solía contradecirle. Simplemente añadía que los clientes eran peores.

Si han seguido la historia sobre el nuevo pabellón de congresos de Almería que les vengo contando, y si pensaban que la cosa no podía ponerse mas indignante, la realidad tiene formas de sorprendernos que dejarían ojiplatico al mismísimo capitán KirK en sus viajes espaciales a donde ningún hombre ha llegado jamás. A donde ningún hombre inteligente, se entiende.


Leo, con una mezcla de nausea y sorpresa lisérgica la información con que el consistorio nos regala este viernes pasado sobre el pabellón. Nos la van dando poquito a poco, como el aceite de ricino. Y a mi personalmente me sabe igual.


Aparte de desgranarnos las cifras del futuro obrón (Que es como medir el Guernica por el peso del papel empleado o por el tamaño del marco), nos encontramos con el siguiente pasaje, digno de figurar en el Celtiberia Show de Luis Carandell, y cito (Los corchetes son míos):

“Respecto a los materiales que se emplearan para la construcción del futuro Auditorio Palacio de Congresos [valiente preocupación, no sabemos aun como es pero si de que esta hecho], el alcalde declaro que aunque serán elegidos por el arquitecto [Como el que elige una cubertería] la idea que se baraja desde el consistorio es que la estructura exterior se confeccione en cristal mientras que la madera priorice en los acabados interiores, “no obstante serán materiales que preserven la durabilidad”.


¿Por donde empezar? El parrafito se las trae. Un análisis sintáctico primero, semántico si me apuran. ¿La estructura exterior será de cristal? ¿La estructura? ¿No será el cerramiento? Y, por otra parte, ¿Ahora las estructuras se confeccionan? ¿Cómo un vestidito de entretiempo? Ya decía yo que los criterios arquitectónicos del consistorio salen del Elle Deco, y claro, se nos queda lo de la confección….


Y no se pierdan lo que sigue, la madera prioriza en los acabados interiores. ¿Como prioriza la madera en los acabados? Y, mas importante aun ¿Se dejan los acabados priorizar? ¿O lo que quieren decir es que se le dará prioridad, o simplemente que se empleara, pero no saben cómo? Y el final, amigos, el final es de traca. Y entrecomillado, por lo que entiendo que es literal. “Materiales que preserven la durabilidad”. ¿Los materiales preservan la durabilidad? ¿De quien o de que? ¿De ellos mismos? ¿Del alcalde en el cargo? ¿No serán materiales duraderos? O a lo mejor lo que querían decir es que se iba a priorizar la durabilidad.

Es una buena puntualización la de nuestro edil dado que aquí estamos habituados a construir con adobe e incluso con chicle, y como todo el mundo sabe, si no fuera por estas ideas que hábilmente baraja el Consistorio aquí seguiríamos como los tres cerditos, o al menos como los dos primeros: Construyendo palacios de congresos de paja y de ramitas, a merced de cualquier lobo malo que venga a soplar. Con ser esto triste, no es lo peor. Esto es solo la forma, que ni siquiera tiene la decencia de ser mejor que el fondo.El fondo es, directamente, lamentable. No era nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano.


¿La idea que se baraja desde el consistorio es que la estructura (Ay) exterior se confeccione (Ay Dios mío) en cristal? Me estoy imaginando la reunión y me viene la risa, seguida por el llanto. Fachadismo al mas puro estilo del XVIII. Y del XVIII malo. Viva la cubierta de los libros aunque el interior sea horrible. Compremos el cuadro por el marco. Viva el Caesar’s Palace de las Vegas.


[CODA]

Por otra parte no sabia yo que el Alcalde tenia entre sus muchos poderes y atribuciones el de cambiar el clima. En un sitio donde la temperatura en verano llega a los 35 con cierta holgura, y donde en invierno no se baja de los 12, en un lugar con el número de días-sol que disfrutamos…. La “estructura exterior de vidrio” parece bastante poco sostenible. Parece de hecho….un invernadero hipertecnológico y antieconómico (Y hortera). Del gasto en climatización ni hablamos, aunque creo que Mitsubishi Electric esta pensando en instituir el premio “Almería”, para gratificar al cliente que le compre la torre de refrigeración más descomunal. En Sevillana-Endesa ya miran con lujuria el certificado de punto de entronque.


Cristal. Que sea de cristal. Que sea “acristalaico”, estoy seguro que ha pensado este magnifico Think-Tank (Mas Tank que Think). Esto es casi tanto como encargar un mural a Diego Rivera y decirle que lo importante es que haya mucha pintura verde. O pedirle una sinfonía a Debussy y “barajar la idea” de que lo importante y lo feten es que haya muchos “re”. Como encargarle una opera a Mozart y aclararle que lo único importante es que la Soprano lleve una peluca rubia.


Este es el criterio y no otro. Esta la profundidad y el calado intelectual. Estas las bases con las que el señor alcalde y su equipo de “crupieres barajadores de ideas” planean gastarse 4,5 millones de euros “solo” en honorarios. De palabras como integración urbana, espacio interior, función, funcionalidad, accesibilidad, sostenibilidad, respuesta al entorno, funcionamiento, recorridos, circulación, sensibilidad…. De estas no saben nada. Pero eso si. Que sea de cristal. Y dos huevos duros, añadiría Groucho Marx.


El Colegio de Arquitectos sigue callado. El convenio sigue su curso [Saltándose la ley de contratos estilo Frosbury, claro]. El alcalde debe tener ya el billete a Londres y el Mont Blanc listo para firmar. Cristalerías Españolas debe estar frotándose las manos. Carrier por un estilo. Y la inteligencia, y sobre todo la gravitas que deberían ser cualidades de cualquier servidor publico que se precie están desaparecidas del debate.

Pero no nos preocupemos, que todo esta ya claro. Las bases para una gran obra están ya firmemente asentadas. Los criterios arquitectónicos sólidos, intemporales:


Que se priorice la madera. Que los materiales preserven la durabilidad… [De los materiales suponemos], y sobre todo, antes que nada…. que sea de cristal.


Por otra parte, y para acabar de rematar: no creo que sea de cristal, señor mío. En todo caso será, o no será, de vidrio.


Lo que será seguro, es una vergüenza.

31/03/08

Marcadores

En ciertos días, quizá hoy es uno de ellos, me acuerdo de este video.


Quizá algunos ya lo hayan visto. Les sonara, sin duda.Quizá se hayan dado cuenta de que hay algo que no encaja. Los más perspicaces seguramente lo hayan notado. ¿Lo ven?


Ocurre a los 0.34 segundos.


Nadia Comaneci no saco un 10.00. Para el marcador saco un 1.00, simplemente por el hecho de que los marcadores no estaban preparados para computar un 10 perfecto. Alguien pensaba que era imposible.


Interludio


Hay una versión del ejercicio que aparece en un anuncio de Adidas.


Me gusta el final del anuncio, Imposible is Nothing.


Me acuerdo de este video, en parte por que me gusta ser un optimista empedernido, a veces por que lo necesito, y por que en esta profesión, y lo que es más importante, en la vida, creo que es necesario serlo.

Y por que siempre se puede ganar al tipo que hace los marcadores y que decide que no se puede llegar al 10, o al menos intentarlo con pasión. Aunque sea un momento.

21/02/08

Recuerdos y desacuerdos

Cuando entré en la escuela, paseábamos entre admirados y curiosos por los larguisimos pasillos donde se exponían los fines de carrera. Recuerdo con claridad que los proyectos eran casi todos “Fullaondistas”. Del modelo “choque de trenes” con alzados muy deconstruidos y plantas que mezclaban un grafismo a-la-Zaha con esquemas Bernard Tschumi Style.


Recuerdo que según avanzaba, parecía dominar cierta tendencia Campista. Cubos, cajas, cubos dentro de cajas, cajas cúbicas, cubos cájicos…. Lo mismo ocurría en otras cátedras, y recuerdo que había una cierta evolución natural… De los “Pepes” (o cualquiera de los profesores de su cátedra, sin catedrático entonces) a Campo, de Campo a Cabrero…


Recuerdo que nos arrodillábamos serviles ante Tadao Ando. Recuerdo una conferencia multitudinaria en el Pabellón León XII, donde, con su publicista al lado, nos contó que su perro se llamaba Le Corbusier (interpreten ustedes).


Recuerdo que hubo, justo después la anterior, una conferencia del bailador de minuetos. Recuerdo que nos enseñaba sus esculturas y luego sus puentes. Acababa de terminar el del alamillo, y ya parecía desproporcionado. Recuerdo que me pareció inconsistente. Me alegra saber que en algo no he cambiado en estos años.


Recuerdo una exposición en la arquería de nuevos ministerios sobre Tadao. El póster era horrible. Las maquetas tremendas. Recuerdo que nos preguntábamos por que narices aparecían tantos huevos y tantas elipses en los proyectos, pero claro, aun no conocíamos a Kazuyo (su primer croquis era un numero doble, delgadito, delgadito) y a Sigeru.


Recuerdo también que un poco después se publico SMLXL. Tengo memoria de que en un principio no lo compro ni el tato. Se notaba la diferencia entre los que lo compramos muy al principio y el resto, por que los nuestros tenían las letras amarillas y los demás naranjas. (qué clasistas éramos, vive dios, que ignorante es la inocencia) (posteriormente algunas ediciones las tienen moradas o incluso azules).


Recuerdo leer “Quien teme al Bauhaus Feroz”. Recuerdo empezar a cuestionarme cosas que hasta entonces bebía como ambrosía de los dioses.


Recuerdo el concurso del Prado. Recuerdo que me gustaba más la propuesta de Matos y Martínez Castillo. Recuerdo que Foster se retiro. También recuerdo el concurso de la fabrica de El Águila, y que fue la primera vez que oí hablar de Tuñón y Mansilla, que luego me darían clase.


Recuerdo una conferencia de Foster, justo antes del concurso de Barajas. Recuerdo que salimos flotantes y ojiplaticos (éramos muy impresionables). Supongo que era más la forma que el fondo. Foster nos traía el King Kong de Peter Jackson, y hasta ahora solo habíamos visto el de Dino de Laurentiis.


Recuerdo una corrección en clase de Campo con Julio Cano Lasso. Recuerdo que me impresiono la persona y el arquitecto. También que estaba Izaskun Chinchilla de alumna.


Recuerdo el Guggenheim en construcción. Recuerdo que hasta entonces Gehry era prácticamente innombrable en la escuela y que nos producía cierta gracia aquella puerta con los prismáticos y un interés relativo su casa de California. Nada que hiciera presagiar lo que vino después.


Recuerdo que hubo una época en que no sabíamos muy bien a que carta quedarnos en la escuela. Perea estuvo de moda. Pero se trabajaba hasta agosto. Soriano podía llegar a ser críptico, pero empezaba a sonar con fuerza gracias a Euskalduna. Abalos y Herreros sonaban a detalles constructivos. Ballesteros era divertido y liberador, lúdico si me permiten, casi como ver “Agarralo como puedas” después de una sesión de cine Irani de 8 horas. También resultaba a veces peligrosamente excesivo. Recuerdo que nos contó que estaba preparando una revista y que se iba a llamar “Pasajes”. Si no recuerdo mal, no le gustaba mucho el nombre.


Recuerdo que mi primer proyecto a ordenador fue el fin de carrera. Recuerdo que quedarse sin 0,1's (cerounos) la noche antes de la entrega era un drama. Recuerdo las aguadas, la tinta sepia, los rayadores y el eterno cangrejo Leroy (que ahora se vende como objeto de colección). Recuerdo la papeleria Sancer y la reprogafia Faster (que no hacia honor a su nombre...)


Recuerdo que muy al final, se empezaba a hablar del “proceso”. Se empezaban a ver planos llenos de esquemitas.


Recuerdo que mi tutor de PFC fue Álvaro Soto. Recuerdo que ha sido de mis mejores profesores, y que aprendí cosas que aun hoy forman parte de lo que hago, o mejor, de cómo lo hago. Recuerdo que entregue el primero de mi convocatoria, cosa que no queria, porque me equivoque de hora.


Recuerdo estar la mañana que salian las listas de PFC tumbado en el cesped del Museo de Arte Contemporaneo (hoy del traje), viendo a unas bailarinas con tutú hacer barra, mientras esperabamos bebiendo unas cervezas y fumando nerviosamente. Recuerdo que la situacion era como de pelicula de David Lynch, epoca "Blue velvet".


Recuerdo aprobar.


Cuando he vuelto después a la escuela, he visto los fines de carrera como hacia con 18 años. Ya no hay choques de trenes. Pero hay blobs, y nurbs, y torres con la cabeza inclinada y proyectos viruta y espagueti y procesos. Y quizá todo es cíclico y nada es verdad ni mentira, y quizá alguien mas joven que yo pueda enlazar aquí y recordar también.

15/02/08

Concursis Surrealis

He visto en mi vida concursos raros, bases kafkianas y peticiones de un surrealismo rayano en patologías control-freak. Sabrán ustedes de lo que hablo, desde concursos en los que se nos pide haber firmado un final de obra de un proyecto con el mismo numero de viviendas que tiene aquel por el que queremos concursar, sin tener en cuenta específicamente como eran esas viviendas (que viene a ser como que para operarte a corazón abierto te busques a un tío que haya operado a mucha gente, aunque te venga Dexter con la bata verde), a aquellos otros en los que la exigencia pasa por el “simple hecho” de haber construido en los últimos tres años 2 edificios de los de a 3E6€ cada uno, que, como todos sabemos, es algo muy común que hacemos todos los meses un par de veces.


Y no  crean que esto es todo, que como decía Porky, no se vayan todavía que aun hay más (tengo que mirarme esta asociación de ideas). Originario de Andalucía, y exportado con fruición a otros territorios de la península celtibérica está el maravillosos concurso de doble vía. La doble vía tiene ciertas connotaciones porno-festivaleras, por no decir que es de una perversión tan sutil como un yunque. Consiste la cosa en que puedes presentarte por currículo o por propuesta (los paneles “detodalavida”). Esta claro que dado como se esta poniendo el patio, por currículo muchos no podemos ni asomarnos, en parte por que somos mas jóvenes y no nos ha dado literalmente tiempo, hecho este que como es popularmente conocido, es de un perverso que asusta. Quien te manda ser joven.


Siempre he pensado que la edad no era algo obtenido por ser mejor o peor que nadie, ni más aplicado ni menos, ni más listo ni más tonto. Era simplemente el transcurrir de los años y no un mérito. Sobre todo cuando lo que se valora es una propuesta concreta y no un premio a la carrera. Pero se ve que no. Si te presentas por la vía trabajo, con una propuesta, tienes la abrumadora desventaja de que en la mayoría de los casos tus ideas, las ve todo quisque antes de pasar a la segunda fase en la que te bates de nuevo el cobre con el personal que salga de las dos vías. Al menos eso si, te pagan, pero sospecho que en muchos casos no llegaras ni a cubrir costes.


O sea, que tienes que ganar un concurso, para que te dejen presentarte a otro concurso, dentro del mismo concurso (repítanlo tres veces seguidas rápidamente si se sienten capaces) y además tu trabajo lo verán aquellos con los que tendrás que enfrentarte y que han llegado hasta ahí con mucho menos esfuerzo. Fantabuloso. No soy muy futbolero, pero esto es como el pozo de la tercera. Donde tienes que ganar una liga para luego ganar una liguilla. La definición de pozo es más que acertada. En ambos casos salir de ahí es misión de audaces, ni MacGyver con un Autocad oigan.


Pareciera que la administración quisiera asegurarse de que las cosas se van a hacer bien (repriman la risa unos segundos), de que siempre van a tener una opción pata negra de curtida experiencia a la que recurrir. No tengo que recordarles la mala memoria de nuestras administraciones a este respecto, siendo como es que las concesiones digitales a arquitectos de los de publicista en astillero, adarga antigua y currículo corredor, no solo cuestan  bastante mas de lo presupuestado, sino que además se pueden usar como piscina municipal, llegado el caso.


Los concursos son la mejor manera que la administración tiene para desarrollar infraestructuras, equipamientos, edificios y prácticamente todo aquello que contrata. La mejor de las peores como diría Churchill, pero hasta que nadie invente algo más justo, deberían emplearla con lógica y con decencia. Los arquitectos en España son malos, le decían a Cano Lasso. Los clientes [los concursos, parafraseo yo] son peores, respondía el arquitecto madrileño. Para que el resultado sea bueno los concursos deben ser buenos. Libres. Las bases deben ser buenas. Justas. Técnicamente Lógicas. Valoren el trabajo, valoren aquello que van a recibir. Valoren la propuesta. Pidan con inteligencia. Miren más allá de los cuatro añitos de su legislatura (me parece oir la musica de Mission: Impossible).


No hay profesión mas dispuesta a trabajar gratis que la nuestra. A ofrecer sus ideas en una competición limpia. A veces incluso pagando una inscripción, [60 € he llegado a pagar por que me dejaran participar en un concurso, rondándome la cabeza mientras lo hacia una frase en la aparecen las palabras “poner”, “cama” y “además”]


Sé que hay iniciativas por parte de algunos colegios para que los concursos respeten un mínimo. Aunque esto sea encomiable, que lo es y mucho, no es el mínimo lo que me preocupa. Deberíamos esperar el máximo. Siempre. En cada ocasión. Deberían impugnarse todos aquellos concursos que piden, por ejemplo, una piscina municipal por vía de urgencia en 8 días, por que, o bien “alguien” la tiene ya hecha y algo huele a podrido en Dinamarca, o bien es que a la administración local le importa únicamente hacerse la foto, y merecerian que los ahogaran en una naumaquia celebrada en su misma piscina de ocho días para regocijo y jolgorio general, gladiador-style. Por otra parte, ¿donde esta la “urgencia”?, ¿hay una cola de niños y mayores con la toalla a la cintura en la puerta del ayuntamiento? El Consejo Superior podría dedicarse a esto, (si no estuviera ocupado en mandarme cartitas en papel canson, vendiéndome la moto, cuando lo que yo quería en principio, era un coche).


En seis propuestas para el próximo milenio, Italo Calvino recuerda una historia sobre Chiang Tzu, que dibujó un cangrejo perfecto tardando diez años para hacerlo. Tampoco pido tanto, pero al menos no le dieron ocho días. Igual le habría salido una quisquilla.

28/12/07

En el salón de tu casa

Mover una piedra de su sitio es hacer arquitectura
¿y mover un sofá del suyo?

12/10/07

¡Felicidades!

Reflexin_iv_gemma_granados

08/08/07

¡Hasta siempre!

Bye_3

30/05/07

Reflexión III


Reflexión III, originally uploaded by mir 2.0.

Exposición Premios San Marcos de la Facultad de Bellas artes de Salamanca

Blog powered by TypePad
Miembro desde 10/2004

_______________________