"desarrollo sostenible"

11/05/08

Urbanismo McGyver

Usted, amigo arquitecto, que quiere dedicar su vida al urbanismo. Usted que ha estudiado a Kevin Lynch, a Tony Garnier, las ciudades jardín inglesas y hasta la ciudad ideal de las salinas reales de Chaux. Usted en suma que ha leído, si es de mi quinta, el libro “Proyecto Urbano y Ciudad”, que se esta empapando de topologías varias y de modelos de crecimiento orgánicos… Usted, querido compañero, desengañase.

El urbanismo es cada vez más un encaje de bolillos matemático (Y no me refiero a la matemática que le gusta a Maria sino al calculo mas árido de cartilla rubio), antes que el desarrollo de un proyecto de ciudad.

Empecemos por el principio. El modelo urbanístico español, o al menos el más generalizado, el que proviene de la ley del suelo de 1954 divide el planeamiento en General y de Desarrollo. Forman el primero los Planes Generales casi en exclusividad dado que la tendencia actual es la eliminación de las Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal como instrumento valido. El segundo lo forman los Planes Parciales, Proyectos de Reforma Interior, y demás figuras de desarrollo recogidas en las mas que variadas legislaciones autonómicas.


En principio la división esta clara y no parece un mal sistema: El Ayuntamiento definirá unas trazas generales de desarrollo, unas bases de crecimiento urbanístico ordenado, o lo que tan amablemente llamamos un MODELO DE CIUDAD. En general las sucesivas legislaciones urbanísticas tienden a ser altamente discrecionales en este aspecto; recae en la autoridad municipal la decisión de este modelo. A posteriori será el planeamiento de desarrollo el que perfeccione y defina de forma adecuada, llevando a término, los parámetros y directrices definidos en el planeamiento general.


¿Cómo se define este modelo? Es difícil precisar ya que la variedad es infinita a este respecto pero en general se emplean parámetros puramente matemáticos:

Edificabilidades, ocupaciones, porcentajes de ocupación horizontal o densidades de viviendas, unidades de aprovechamiento, TAUs... Todos los conocen y alguna vez los han empleado. No se trata de que estos parámetros hayan demostrado su invalidez. Son solo eso, parámetros, datos de partida. Como lo es el coeficiente de seguridad o lo es la capacidad portante de un suelo.


Sin embargo, en ciertas ocasiones, la mayoría tristemente, estos son los UNICOS datos. El modelo a implantar, el criterio de desarrollo se basa única y exclusivamente en la manipulación de estos inputs numéricos para obtener una ordenación (A veces la única ordenación posible). Súmenle a esto el hecho conocido de que la legislación urbanística establece como forma de participación de la sociedad en los beneficios obtenidos por la clasificación de suelo una serie de cesiones obligatorias impuestas a los nuevos desarrollos urbanísticos. El 10% del suelo destinado a Espacios libres de uso público, entre 18 y 21 m2 por m2 de suelo destinado a vivienda para dotaciones… etc. El sistema va siendo cada vez más complejo.Añádanle otros condicionantes de carácter sectorial, servidumbres, zonas de protección, de no ocupación, inundables, apantallamiento litoral….


Incrementen las variables considerando que el planeamiento define (Y es este un punto critico) una serie de sistemas generales que deberán costear los diferentes desarrollos. Una especie de sistema de cupos por el cual, por ejemplo, una nueva EDAR deberá ser pagada por aquellos nuevos sectores de suelo urbanizable que se generen en proporción a su edificabilidad.


Por si la cosa les parecía sencilla, tengan en cuenta que la tendencia natural de las legislaciones urbanísticas autonómicas es la de que un porcentaje del techo edificable destinado a vivienda se destine a la construcción de viviendas en cualquiera de los regimenes de protección pública. En Andalucía por ejemplo un 30%, en la nueva Ley del Suelo un 25%. Tengan en cuenta que además el ayuntamiento debe obtener un porcentaje del techo, aquel que cubra un 10% (generalmente) de los beneficios lucrativos (Osea de las plusvalias obtenidas). Combinen ambas situaciones y obtendrán casos en los que valorada una VPO como 1/3 de vivienda libre (Esto es 3 VPO = 1 VL) el 30% de techo destinado a régimen de protección podría encajar en el 10% de lucrativo, otras en las que la baja rentabilidad del sector aumenta la bolsa de suelo a un porcentaje que no equivale al 10% de beneficio a trasferir (sorprendidos ¿verdad?).


No olviden, además, que la vivienda es para quienes tienen que pagar todo este asunto (Promotor habemus), un producto. Curiosa definición esta, que me llamaba la atención en mis primeros años dedicado a la cosa urbanística y que ha terminado por no chirriarme en los oídos. Como tal producto, sometido a los cambios de mercado, encaja mal con un planeamiento rígido que tardara años en aprobarse y aun más tiempo en desarrollarse. No es una situación baladí, tengan en cuenta que podría muy bien ocurrir que de los parámetros antes mencionados se obtuviera un “producto tipo” (vulgo, una vivienda) de aproximadamente 100-120 metros cuadrados útiles. Cualquiera de nosotros seria capaz de justificar una vivienda de estas características, pero no nos olvidemos de que, a la postre, estamos desarrollando un plan de ventas que no llegara a ver la luz si el “producto” no es vendible. Los últimos años del boom y el cuerno de la abundancia, cualquier vivienda que sobrepasara los 80 metros cuadrados construidos era desterrada como si fuera un anatema.


Si esta complicación era poca, deben saber que no puede quedar metro cuadrado de techo sin desarrollar. No tengo una opinión ni buena ni mala de esta situación una vez producida. Me explicare. El desarrollo de un sector de suelo urbanizable (Un PAU, un ANCOR, o cualquier otra figura) implicara unas inversiones económicas que no solo provienen del propio sector sino de los sistemas generales adscritos y que indefectiblemente habrá que pagar. Es evidente para cualquiera (Menos para Gaspar Llamazares por lo visto) que nadie se mete en un berenjenal de este calibre por amor al arte ni mucho menos por que sea una ONG maravillosa. El promotor medio exprimirá el techo edificable hasta los extremos más insospechados en un intento legítimo de obtener beneficios. Como les decía, no tengo opinión ni buena ni mala al respecto. La tengo (y mala) del sistema que nos lleva hasta este punto, pero una vez llegados a el…. que puedo decir, esta en la naturaleza del escorpión picar al elefante.


Por tanto, añadan a los condicionantes previos una capa mas, paralela y de control, formada por datos económicos. Esta capa generalmente no esta controlada por un técnico de forma exclusiva sino por expertos de ventas, marketing y de mercado cuyos datos habrá que sumar a los nuestros, teniendo siempre en cuenta que, como ya he dicho, estamos tratando de encajar una realidad altamente cambiante (El mercado) en un molde tremendamente rígido.


Las complejidades pueden ser aun más. Los datos también. Quédense con estos a titulo orientativo. Añádanle uno mas sin embargo: la (muy entendible y mas que necesaria) preocupación por la ordenación del territorio mas allá de los desarrollos particulares de cada municipio, ha propiciado la aprobación de Planes Directores y Planes Territoriales de ámbito supramunicipal y comarcal. Sus directrices son generalmente preceptivas y tienen una fuerte tendencia a montarse sobre las de los Planes Generales. A veces incluso a contradecirse de forma directa. En parte por razones puramente técnicas, y en parte por que los Planes Directores se han aprobado después de los Planeamientos Generales, cuando no por que sus intereses son estrictamente contrarios.


Si se fijan, hasta ahora, hemos hablado del modelo de ciudad…. Aunque no lo crean. Pero ¿De que modelo? ¿En que forma? El urbanismo es cada vez más el resultado de una tabla de Excel de las de 15 páginas y 200 columnas, datos y parámetros. Es el resultado final de una plétora de condicionantes en los que por ningún lado aparecen criterios básicos de ordenación racional. Miento. Si aparecen: la ordenación será racionalmente matemática o racionalmente económica. Incluso ambas situaciones llegaran a encontrarse. Unir eso con una ordenación racionalmente urbanística, esto es sostenible, integrada e integradora, accesible etc… parece ya mas complicado.


La tendencia, algo simplista, en los últimos debates públicos sobre este tema, en los que suele intervenir una gran cantidad de gente que no sabe nada de este tema, ha sido pedir más espacios libres, más cesiones. No creo que esta sea la solución. Muchos ayuntamientos han demostrado su absoluta incapacidad económica para gestionar ingentes bolsas de suelo público. Por otra parte, en un puzzle ya de por si complejo el movimiento de cualquier parámetro implicara cambios en el resto y con toda probabilidad aumentos de la edificabilidad, de las alturas, del numero de viviendas o incluso ratios VPO-VL desfavorables a la primera.


Cuidado, no estoy diciendo que reniegue de edificabilidades y porcentajes de ocupación variados. Ni tampoco que me parezca bien que la vivienda se haya convertido en lo que es actualmente. Simplemente observo que la balanza se descuelga cada día mas del platillo ocupado por esta “matemática de la ocupación” dejando el otro lado, el que realmente supone decisiones sobre un modelo de ciudad eficiente, habitable, sostenible, integradora…. eminentemente vacío.


Tampoco estoy diciendo que no se obtengan buenos resultados con este sistema. Sin embargo es más sencillo (Y mucho mas económico) obtenerlos malos. Ocurrirá como en el chiste:”¿Como le vamos a poner al niño?…Si sale de esta…McGyver.”

29/04/08

Preservar la durabilidad... y la ignorancia

Decía Julio Cano Lasso que cuando alguien le echaba en cara que en España los arquitectos eran malos, no solía contradecirle. Simplemente añadía que los clientes eran peores.

Si han seguido la historia sobre el nuevo pabellón de congresos de Almería que les vengo contando, y si pensaban que la cosa no podía ponerse mas indignante, la realidad tiene formas de sorprendernos que dejarían ojiplatico al mismísimo capitán KirK en sus viajes espaciales a donde ningún hombre ha llegado jamás. A donde ningún hombre inteligente, se entiende.


Leo, con una mezcla de nausea y sorpresa lisérgica la información con que el consistorio nos regala este viernes pasado sobre el pabellón. Nos la van dando poquito a poco, como el aceite de ricino. Y a mi personalmente me sabe igual.


Aparte de desgranarnos las cifras del futuro obrón (Que es como medir el Guernica por el peso del papel empleado o por el tamaño del marco), nos encontramos con el siguiente pasaje, digno de figurar en el Celtiberia Show de Luis Carandell, y cito (Los corchetes son míos):

“Respecto a los materiales que se emplearan para la construcción del futuro Auditorio Palacio de Congresos [valiente preocupación, no sabemos aun como es pero si de que esta hecho], el alcalde declaro que aunque serán elegidos por el arquitecto [Como el que elige una cubertería] la idea que se baraja desde el consistorio es que la estructura exterior se confeccione en cristal mientras que la madera priorice en los acabados interiores, “no obstante serán materiales que preserven la durabilidad”.


¿Por donde empezar? El parrafito se las trae. Un análisis sintáctico primero, semántico si me apuran. ¿La estructura exterior será de cristal? ¿La estructura? ¿No será el cerramiento? Y, por otra parte, ¿Ahora las estructuras se confeccionan? ¿Cómo un vestidito de entretiempo? Ya decía yo que los criterios arquitectónicos del consistorio salen del Elle Deco, y claro, se nos queda lo de la confección….


Y no se pierdan lo que sigue, la madera prioriza en los acabados interiores. ¿Como prioriza la madera en los acabados? Y, mas importante aun ¿Se dejan los acabados priorizar? ¿O lo que quieren decir es que se le dará prioridad, o simplemente que se empleara, pero no saben cómo? Y el final, amigos, el final es de traca. Y entrecomillado, por lo que entiendo que es literal. “Materiales que preserven la durabilidad”. ¿Los materiales preservan la durabilidad? ¿De quien o de que? ¿De ellos mismos? ¿Del alcalde en el cargo? ¿No serán materiales duraderos? O a lo mejor lo que querían decir es que se iba a priorizar la durabilidad.

Es una buena puntualización la de nuestro edil dado que aquí estamos habituados a construir con adobe e incluso con chicle, y como todo el mundo sabe, si no fuera por estas ideas que hábilmente baraja el Consistorio aquí seguiríamos como los tres cerditos, o al menos como los dos primeros: Construyendo palacios de congresos de paja y de ramitas, a merced de cualquier lobo malo que venga a soplar. Con ser esto triste, no es lo peor. Esto es solo la forma, que ni siquiera tiene la decencia de ser mejor que el fondo.El fondo es, directamente, lamentable. No era nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano.


¿La idea que se baraja desde el consistorio es que la estructura (Ay) exterior se confeccione (Ay Dios mío) en cristal? Me estoy imaginando la reunión y me viene la risa, seguida por el llanto. Fachadismo al mas puro estilo del XVIII. Y del XVIII malo. Viva la cubierta de los libros aunque el interior sea horrible. Compremos el cuadro por el marco. Viva el Caesar’s Palace de las Vegas.


[CODA]

Por otra parte no sabia yo que el Alcalde tenia entre sus muchos poderes y atribuciones el de cambiar el clima. En un sitio donde la temperatura en verano llega a los 35 con cierta holgura, y donde en invierno no se baja de los 12, en un lugar con el número de días-sol que disfrutamos…. La “estructura exterior de vidrio” parece bastante poco sostenible. Parece de hecho….un invernadero hipertecnológico y antieconómico (Y hortera). Del gasto en climatización ni hablamos, aunque creo que Mitsubishi Electric esta pensando en instituir el premio “Almería”, para gratificar al cliente que le compre la torre de refrigeración más descomunal. En Sevillana-Endesa ya miran con lujuria el certificado de punto de entronque.


Cristal. Que sea de cristal. Que sea “acristalaico”, estoy seguro que ha pensado este magnifico Think-Tank (Mas Tank que Think). Esto es casi tanto como encargar un mural a Diego Rivera y decirle que lo importante es que haya mucha pintura verde. O pedirle una sinfonía a Debussy y “barajar la idea” de que lo importante y lo feten es que haya muchos “re”. Como encargarle una opera a Mozart y aclararle que lo único importante es que la Soprano lleve una peluca rubia.


Este es el criterio y no otro. Esta la profundidad y el calado intelectual. Estas las bases con las que el señor alcalde y su equipo de “crupieres barajadores de ideas” planean gastarse 4,5 millones de euros “solo” en honorarios. De palabras como integración urbana, espacio interior, función, funcionalidad, accesibilidad, sostenibilidad, respuesta al entorno, funcionamiento, recorridos, circulación, sensibilidad…. De estas no saben nada. Pero eso si. Que sea de cristal. Y dos huevos duros, añadiría Groucho Marx.


El Colegio de Arquitectos sigue callado. El convenio sigue su curso [Saltándose la ley de contratos estilo Frosbury, claro]. El alcalde debe tener ya el billete a Londres y el Mont Blanc listo para firmar. Cristalerías Españolas debe estar frotándose las manos. Carrier por un estilo. Y la inteligencia, y sobre todo la gravitas que deberían ser cualidades de cualquier servidor publico que se precie están desaparecidas del debate.

Pero no nos preocupemos, que todo esta ya claro. Las bases para una gran obra están ya firmemente asentadas. Los criterios arquitectónicos sólidos, intemporales:


Que se priorice la madera. Que los materiales preserven la durabilidad… [De los materiales suponemos], y sobre todo, antes que nada…. que sea de cristal.


Por otra parte, y para acabar de rematar: no creo que sea de cristal, señor mío. En todo caso será, o no será, de vidrio.


Lo que será seguro, es una vergüenza.

13/12/07

Arquitectura alimenticia

Esta semana nos hemos desayunado con manojos de pintorescos proyectos por doquier. Proyectos que suelen provocar dos tipos de reacciones: incredulidad –por lo mareante de las cifras- o un tímido entusiasmo -por el secreto deseo de abandono del lugar que ha quedado al margen del desarrollo-.

A estas alturas de la película, España 2007, no parece cuestionable el hecho de que una ciudad o una región intente situarse en el mundo procurándose inversores, generando trabajo, industria, gastos, beneficios. Money makes the world go round. A todas luces unas pretensiones lícitas. Lo que cuesta más obviar es el “producto arquitectónico” con el que pretende llevarse a cabo.

Isla Luna”, “El Manhattan de Cullera”, “Spyland in Los Monegros”, “Marina D’or”. La arquitectura es el nuevo “rock & roll”, oh yeah. Pero ante semejantes imágenes uno no puede más que preguntarse quién demonios está detrás. Si lo más personal de uno mismo es su propio ADN, lo más personal de un arquitecto es su propia obra. Un proyecto arquitectónico habla de su autor. Y de su promotor. Y de la cultura y la relación entre ambos.
Estas imágenes no transmiten cultura alguna. Son cutres, horteras. ¿De verdad no hay una manera más digna de enfrentarse a lo que supone –de partida- cualquier proyecto: "ilusión"? ¿Esto es todo a lo que puede aspirarse? ¿Esto es lo que “demanda la sociedad”?.

Spyland

A menudo se piensa en los arquitectos como profesionales endogámicos, bohemios ombliguistas que trabajan 26 horas al día y sueñan en formato *.*dwg. Siempre tienen un plano que terminar, un detalle que definir mejor. No hay tiempo para transmitir conocimiento alguno a la sociedad. No hay una cultura arquitectónica básica, como sí la hay por ejemplo médica. Ante determinados síntomas, sin medicación mediante, la gente sabe qué actitud adoptar. Ante determinados bodrios la gente no sabe posicionarse, no sabe si lo que tiene delante es bonito, feo, bueno, malo o regular.

Tal vez ese sea el motivo -que la profesión te coma la vida que decía un profesor- por el que hay tan pocos arquitectos en la escena política -tal vez nada más en las antípodas del espíritu de un arquitecto-. Nos merecemos como profesionales estos renders por delegar las decisiones que atañen a la ARQUITECTURA en manos de gentes cuyo “gusto” arquitectónico no difiere mucho del gastronómico –me gusta, no me gusta-, que decía Antonio Miranda. Y siguiendo con él, si el pescado está podrido, juzgar ese hecho como comensal, es combatir la barbarie, la estupidez, la petulancia, y sobre todo la superstición estética. Y este, apesta.

12/12/07

Cullera Vice

Cullera_vice

Los próximos casos que resuelvan los Sonny Crockett y Rico Tubbs de turno bien podrían tener como escenario la pequeña localidad valenciana (oh! ¿otra vez hablamos de las originales propuestas urbanisticas para Valencia?) de Cullera. Lo que ahora es un campo de naranjos, cuenta ya con el beneplácito de la Generalitat para levantar casi 5.000 viviendas en altura (de ellas, 1.171 protegidas, un 23%) y distribuidas en treinta y tres rascacielos de 25 alturas más dos torres de 40 pisos al borde del mar.

Esta propuesta, al igual que otras recientes actuaciones, no tiene asegurado ni el suministro de agua ni las carreteras de acceso. Pero ya las pondrá alguien, no sufran. El Ayuntamiento de Cullera no podrá conceder licencias de ocupación de las viviendas hasta que estén listos los accesos de agua y viales, lo que podría derivar en la paradoja de que las casas estuvieran construidas pero las infraestructuras no, con lo que no podrían ser ocupadas. ¿Les suena este tango?

José Ramón García Antón, ha anunciado su intención de dar salida al más de centenar de PAIs que se agolpan en esta comunidad, para tranquilizar a los promotores urbanísticos de la zona, ante el parón que sufre el sector.

Blog powered by TypePad
Miembro desde 10/2004

_______________________